Bodeguero dominicano narra abuso policial en el Norte de Philadelphia

Por Esteban Cabrera

Un bodeguero dominicano identificado como Santiago Bravo (Negro) cuya bodega está situada en el 4598 de la G. Street. de esta ciudad de Philadelphia, narró la amarga experiencia que él y su familia vivieron la noche del sábado 30 de mayo, en el momento en que un supervisor policial del Distrito 25 ordenó a la oficial actuante que le incautara el arma que portaba legalmente y lo retuvieran a él y su familia por 7 horas aproximadamente dentro de la bodega sin permitir el acceso a clientes ni relacionados. Tampoco le informaron nada sobre la incautación del arma ni le dejaron información escrita. Siempre de acuerdo a las declaraciones del señor Santiago Bravo y grabada por este redactor.

Santiago Bravo narró en exclusiva para el periódico El Faro Latino que los hechos sucedieron después de una discusión en su bodega con un hombre afroamericano, no identificado, que lo había timado con 10 dólares y luego quiso agredirlo, teniendo el bodeguero que manipular un arma que porta legalmente para prevenir la posible agresión en su contra.

El hecho sucedió a eso de las 7:45 de la noche del sábado 30 de mayo, 2015 y según las propias palabras de Santiago Bravo, no fue hasta las 3 de la madrugada cuando llegó a su negocio el detective Dennys DeMas marcado con el #9028 de la East Detectives Division, quien le manifestó que el motivo de su tardanza había sido el exceso de trabajo esa noche. El detective aseguró que no entendía por qué le habían retenido el arma, si él había recomendado a los policías actuantes que no lo hicieran, si en realidad no había nadie herido al no ser disparada y tener licencia para portarla de manera legal.

Bravo cuenta que el drama vivido empezó cuando un acompañante de su atacante que lo esperaba afuera llamó la policía, razón por la que el hombre salió rápido de la bodega y al llegar las autoridades dieron sus explicaciones afuera y se retiraron rápidamente del lugar, sin ser identificados ni requerido para investigación por la patrulla policial actuante.

“Ya la oficial de policía me había pedido el arma, la había revisado y me la había devuelto expresándome que todo estaba bien. En eso llegó el supervisor, cuyo nombre no pude ver, porque se quedó fuera de la bodega y le ordenó inexplicablemente que me pidiera el arma otra vez y procedió a llevársela sin darme ni una explicación, me retuvieron dentro del negocio con mis niños y esposa hasta las 3 de la madrugada aproximadamente”. Narró Santiago para luego agregar: “lo triste es que la policía me desarma, me quita la licencia y no se asegura de no dejarlos irse. Los policías supuestamente no saben ni el nombre del hombre y sus acompañantes, pero ahora yo no tengo ni arma ni licencia quedando totalmente desprotegido en medio del peligro extremo y posibilidad de ser asaltado, como pasa a cada momento aquí en el norte de Philadelphia. Concluyó Santiago Bravo.

Santiago Bravo acudió a la oficina de la Representante Estatal Leslie Acosta para buscar ayuda, allí fue recibido amablemente por la funcionaria quien escribió una comunicación al Comisionado de policía narrando lo sucedido y solicitando su intervención para que Santiago recupere su arma de fuego.

Sin embargo, una semana después de los hechos, no hay ninguna reacción al respecto, razón por la que Santiago Bravo acudió a la oficina del reconocido abogado, Wayne M.D Bennett, quien inició los trámites legales para la recuperación del arma y estudia seriamente la posibilidad de demandar al Departamento de Policía y la ciudad, por la acción deplorable de los policías actuantes.

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