Claman por licencias de conducir para indocumentados en NJ

NUEVA YORK

La presión de grupos hispanos y proinmigrantes crece en el Estado Jardín en apoyo a la resolución A-4425 que otorgaría licencias de conducir a inmigrantes sin estatus legal.

“No daremos ni un paso atrás en esta lucha”, dijo el mexicano Horacio Campos, un líder de la campaña en Newark y organizador de Faith in New Jersey. “No reclamamos un privilegio, sino un derecho. Somos trabajadores expuestos a la persecución policial, todo por la falta de un documento vital”.

Los legisladores demócratas que apoyan la medida convocaron a un cabildeo este lunes a las 11:00 am en Trenton State House para urgir la aprobación de la resolución. La presión continúa el 16 de noviembre con la concentración “Conduciendo sin Miedo”. Se espera que unas 5,000 personas de ciudades como Newark, Passaic y Morristown viajen en una caravana de autobuses hacía la capital del estado para instar el apoyo del Congreso.

“No aceptaremos más demoras. No hay pretexto para no imitar a estados como California y tomar la batuta en la protección de los derechos civiles”, dijo el argentino Armando Atencio, un residente de Newark que está convocando a sus vecinos a unirse a la movilización “Conduciendo sin Miedo”.

Se estima que en Nueva Jersey residen unos 525,000 indocumentados, de los que se beneficiarían 454,000 de la resolución patrocinada en la Asamblea por Annette Quijano (D-20) y en el Senado por Joseph Vitale (D-19).

Ante la falta de licencias para indocumentados, algunas ciudades —entre ellas Plainfield— emitieron tarjetas de identificación como la de Manuel Perech.Ante la falta de licencias para indocumentados, algunas ciudades —entre ellas Plainfield— emitieron tarjetas de identificación como la de Manuel Perech.
La medida, impulsada por Quijano del condado de Unión, requeriría a la Comisión de Vehículos Motorizados (MVC) emitir el documento a cualquier residente que reúna los requisitos para una licencia de conducir bajo la ley estatal actual, independientemente de que pueda demostrarse su presencia legal en el país.

“Es una cuestión de seguridad pública”, argumentó Quijano en un comunicado. “Si usted está manejando por la autopista querrá tener la certeza de que el conductor a su lado tiene seguro y conoce las reglas viales del estado”.

Los solicitantes tendrían que aprobar las mismas pruebas escritas y de carretera al igual que otros conductores y pagar las mismas tarifas. Incluso, la MVC podría evaluar un cargo adicional de hasta $ 50 por el trámite. Un alivio que beneficiaría a inmigrantes como Horacio Campos.

El activista, con más de un año al frente de la lucha por las licencias de conducir para indocumentados, se unió a la campaña luego de que su hermano Oscar Campos estuviera al borde de la deportación al ser arrestado por conducir con un permiso expirado.

Oscar obtuvo su licencia legalmente, pero al mudarse a Nueva Jersey fue imposible renovar el carné.

“Estuvo obligado a manejar con la licencia vencida. Aquí el transporte es limitado y el trabajo de construcción requiere viajar a otras ciudades del estado”, comentó Horacio. “La policía detuvo a mi hermano y entregó su información a autoridades migratorias. Fue un martirio”.

Campos vive en carne propia las restricciones de no tener una licencia de conducir. El trabajador de la construcción depende de su empleador y compañeros de trabajo para viajar a otras ciudades.

“No me atrevo a conducir después de lo que vivió mi hermano, pero tampoco quiero seguir en la sombra”.

Una mejor legislación
La resolución A-4425, que se basa en la ley de California aprobada en 2013, ha ganado el apoyo de legisladores y ciudades con alta población hispana. En junio, el asambleísta Reed Gusciora, del condado de Mercer, agregó su nombre como principal patrocinador.

La medida que plantea Quijano, la cual presentó en mayo pasado, sustituye una versión anterior del proyecto de ley que habría otorgado privilegios de conducir a los residentes indocumentados, mediante la concesión de algo similar a una licencia (Tarjetas con Privilegio de Manejar).

Pero defensores explicaron que esta nueva legislación es una mejora sobre la versión presentada en 2014 por el entonces asambleísta Joseph Cryan (D-Union), porque las Tarjetas con Privilegio de Manejar crearían una segunda clase de conductores y podrían estigmatizar a los inmigrantes sin estatus, pese a que incluía una penalización de hasta $15.000 y condenas de hasta cinco años para uniformados que cometieran discrimen.

“No pedimos exenciones o privilegios”, dijo el argentino Armando Atencio, quien reside en Nueva Jersey por 15 años. “Queremos la misma documentación para ser tratados igual que otros residentes, eso impidiera que fuéramos blanco de la policía”.

Un difícil camino

Las legislaciones que otorgarían privilegios de conducir a los inmigrantes indocumentados ha sido objeto de debate en NJ durante una década. Pese a que los proyectos se han introducido en cuatro de las últimas sesiones legislativas, ninguno ha llegado a una audiencia del comité, además de que el gobernador republicano Chris Christie se opone a la medida.

Apoyo contundente

The New Jersey Alliance for Immigrant Justice, una coalición de 22 iglesias y grupos pro-inmigrantes, logró que numerosas ciudades del Estado Jardín apoyaran la resolución A-4425. Actualmente 10 estados, el Distrito de Columbia y Puerto Rico conceden privilegios de conducir a inmigrantes sin estatus legal. La Ley AB60, que entró en vigencia en enero en California, otorgaría el permiso a 1.4 millones de indocumentados y generaría 1,000 puestos de trabajo, lo que ha inspirado a Nueva Jersey.

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