El diploma que transforma la vida de los reos

CASTAIC, California

La última vez que Camilo Nevárez pisó un salón de clases fue hace más de dos décadas, cuando iba en la high school.

Ahora que está a punto de cumplir los 40 años de edad, ha regresado a clases para lograr obtener el diploma que le prometió a su mamá, aunque sea desde la prisión.Camilo es uno de los 36 estudiantes que este viernes se graduaron de un programa educativo con el que cuenta el Departamento del Sheriff de Los Ángeles (LASD) en las cárceles del condado denominado Education Based Incarceration (EBI).“Para ser completamente honesto, ingresé a la esta escuela porque había escuchado que había mujeres como profesoras y para mí, que estoy cumpliendo tres años de una sentencia de siete, eso era como una bienvenida”, escribió Camilo para su discurso de graduación.

Camilo Nevarez cumplió la promesa que le hizo a su madre, se graduó de la secundaria, aunque sea mientras estaba en prisión. Fotos: Ciro CesarSin embargo, dijo este interno del Centro de Detención Pitchess, poco a poco se fue dando cuenta que las clases de redacción, geometría e historia le cambiaban las perspectiva del mundo y de la vida.“Dejar la escuela fue una de la la larga lista de desilusiones que le causé a mi mamá”, señaló. “Pero ahora, el graduarme es la primera de una larga lista de acciones que estoy cumpliendo para remendar y sanar esa relación que fracturé”.Para Camilo, el diploma que obtuvo representa la capacidad de demostrar a sus hijos la importancia de la educación y de darle a su madre la oportunidad de verlo graduado.

Educación tras las rejas

Hace tres años el programa EBI del Sheriff se expandió al nivel de preparatoria o high school gracias a la colaboración de la escuela 5 Keys Charter, cuyos maestros imparten las clases en el penal.

El alguacil Roberto López, encargado del programa educativo, mencionó que desde entonces se han graduado 124 reos.

“Cada vez más internos se inscriben a las clases, antes no querían participar, la primera graduación fue de sólo 12, pero ahora llevamos a cabo dos ceremonias por año”, mencionó.Actualmente de los aproximadamente 4,500 reos que hay en el complejo carcelario de Castaic, más de 2,400 participan en el programa.

“A muchos de ellos les toma más tiempo poder obtener el diploma, se les hace más difícil, porque llegaron aquí con muy poca educación, algunos ni la primaria hicieron”, agregó.

Al salir de la cárcel los graduados tiene la oportunidad de continuar sus estudios, como lo tiene pensado hacer un joven afroamericano de nombre Eyajemmie Fredson-Cole, quien ha sido aceptado para asistir a la Universidad de San Francisco.

Un total de 36 reos se graduaron como parte del programa educativo en la cárcel.

“Ya sé resolver ecuaciones… y también mi vida”

A Jonathan Jiménez lo sentenciaron a dos años y medio en prisión por protagonizar una persecución en un auto robado.

La vida desenfrenada que llevaba cuando era adolescente en Sur Los Ángeles lo llevó a dejar la escuela y a cometer muchos errores.Gracias al programa EBI pudo terminar sus estudios y ahora dice que además de saber resolver ecuaciones puede darle un nuevo giro a su vida.Durante la ceremonia de graduación llevada a cabo en la cárcel de máxima seguridad del condado, conocida como “Supermax”, Jonathan estuvo acompañado de su padre.“Estoy muy orgulloso de él”, dijo Juan Martín Jiménez, “porque ya no está perdiendo su tiempo, le está sacando provecho a los errores que cometió”.

fuente:laopinio.com

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