Las altas rentas comerciales complican la lucha contra el hambre en NYC

El recorte de las ayudas de comida en noviembre de 2013 ha elevado la necesidad de ayuda de 1.8 millones de neoyorquinos en los dos últimos años creando problemas de suministro en los dispensarios de alimentos y los cocinas públicas.  A esa situación se une el hecho de que algunas de las organizaciones que trabajan con el Food Bank de NYC, que provee alimentos a comunidades necesitadas, tienen dificultades para abrir nuevos locales o trasladar los que tienen cuando se les vencen los alquileres.

Así lo expuso el lunes Alexander Rapaport, director ejecutivo de Masbia, una organización de Brooklyn que trabaja con el Food Bank de NYC, durante la presentación de un informe sobre la situación del hambre y la red de emergencia de comida en la ciudad. Rapaport explicaba que los alquileres de dos de los locales en los que se atiende a personas que necesitan dispensarios de comidas y cocinas están a punto de vencerse y “estamos buscando sitios para reabrirlos peroson muy caros y lo que nos encontramos es que los propietarios de estos locales prefieren tener como inquilinos a bancos o comercio“.

“Negociamos con ellos en posición desventaja”, explicaba Rapaport antes de lamentar que como organización no tengan la estabilidad y previsibilidad que deberían dada la misión que tienen con los más necesitados.

Margarette Purvis, presidente del Food Bank de NYC explicaba a este diario que la situación es complicada no solo en Brooklyn sino en otros barrios y condados y limita la capacidad de crecimiento de quienes están ofreciendo estos servicios de ayudas de comidas. “Doreen Rutty [directora de El Bronx Bethany Community Corporation] nos cuenta que no puede permitirse llegar a más sitios y algunos de nuestros mejores socios de distribución no pueden expandirse”.

Triada Stampas, vicepresidente de análisis del Food Bank de NYC, enfatizaba que algunas de las organizaciones de ayuda están operando con muchas restricciones.

Y es algo particularmente preocupante cuando las necesidades de alimentos se han disparado. Desde que se implementaron los recortes en los SNAP (cupones de comida), los residentes de la ciudad han perdido más de 116 millones de comidas y han tenido que recurrir más a dispensarios y cocinas. Aunque la intervención tanto de la alcaldía como del gobierno del estado de Nueva York, que ha destinado algo más de dos millones de dólares a los proveedores de comida de emergencia, ha mejorado la situación que se registró el año pasado, en 2015  sigue habiendo estrecheces.

Según los datos del Food Bank de NYC, el 49% de los dispensarios y cocinas se han quedado sin comida o determinados tipos de alimentos. Peor aún, esto ha ocurrido cuando ya el 45% había reducido el número de comidas en sus bolsas. Son porcentajes que reflejan la situación del pasado septiembre cuando además el 90% de estos centros registraron un aumento de personas a las que atienden con respecto a hace dos años.

Purvis explica que muchas de esas personas son trabajadores pobres lo que ha obligado a ampliar los horarios de servicios. “Nosotros somos la última línea de ayuda en la lucha contra el hambre y no estaba planeado que tuviéramos que atender a trabajadores y menos cuando la tasa de desempleo está bajando, pero la realidad es que esa tasa ya no nos dice gran cosa sobre la economía de los hogares”.

¿Voluntarios en Acción de Gracias? No, vuelva usted mañana

Margarette Purvis dice que hace meses que tienen cubiertos los puestos de voluntariado para el día de Acción de Gracias y que no necesitan más ayuda ese día. “¿Pero sabe cuándo vamos a necesitar a gente? El día después, y el siguiente, y el anterior, todos los demás días“. Y ¿cuál es el perfil del voluntario?. Purvis dice todo el mundo puede ayudar, que ahora los que lo hacen son personas muy mayores que atienden las filas de personas pero que se cansan pronto. “Necesitamos gente joven, gente bilingüe, el otro día mandamos a un diseñador gráfico que se ofreció voluntario a un lugar donde van muchos niños para que lo hiciera más alegre, por ejemplo, necesidades hay muchas“.

fuente:eldiariony.com

Compartir...

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.

*