Manhattan Valley: un valle con historia y verdor

El barrio Manhattan Valley, no se puede confundir con Manhattanville en Harlem. Tampoco se puede confundir con el sector que hace treinta años tenía reputación por ser uno de los lugares donde más fácil se conseguían drogas ilegales en la ciudad. El área que ocupa el sector norte del Upper West Side es uno de los más encantadores de la ciudad: tiene un pedazo de historia por sus numerosas viviendas que son patrimonio histórico. Tiene acceso directo al norte del Central Park. Tiene muchos edificios de vivienda pública que hacen balance con los nuevos condominios. Y tiene una zona comercial que evita al residente tener que tomar el tren hasta Downtown.

El monumento a Frederick Douglas en la calle 110 con Central Park West.

Manhattan Valley va de la calle 96 a la 110 y de Central Park West hasta Broadway. Un rectángulo que en sus tiempos rurales entre los siglos 17 y 19 era atravesada por la vía Bloomingdale Road que iba desde la calle 23 hasta Hollow Way en lo que es ahora la calle 125. De allí surgió el nombreBloomingdale District (tomada del holandés Bloemendaal) con el que se identificaba hasta 1960.

El dominicano Raúl Camacho (55) administrador desde hace 14 años de un estacionamiento en la calle 100 cerca al Central Park cuenta que ha visto un desplazamiento de hispanos por el aumento del precio de los arriendos por la incesante batalla entre caseros y arrendatarios.

“Antes había más droga, más problemas, pero ahora es más seguro, han aumentado los sistemas de cámaras”, dice mientras señala los nuevos condominios cruzando la calle. Destaca además la nueva zona comercial en Columbus Avenue entre las calles 97 y 100. “Los nuevos residentes no son latinos, sino que son blancos, orientales, gente joven sin hijos”.

Avenidas amplias son características en Manhattan Valley. Mariela Lombard

Con el boom financiero en la ciudad en 1980, y la visión de de la organización constructora Manhattan Valley Development Corporation (MVDC), se lograron preservar muchas edificaciones antiguas y se preservaron muchos negocios pequeños. Luego en la década de los Noventa el sector enfrentó una paradoja: con su encarecimiento y el inicio de la gentrificación el crimen bajó, pero luego las rentas subieron y eso causó una salida de familias de escasos recursos.

Los edificios de vivienda pública Frederick Douglass Houses se levantan entre las calles 100 y 104 y las avenidas Amsterdam y Manhattan. Contienen 2,056 apartamentos que pueden cobijar a alrededor de 5,588 residentes.

A la salida de uno de estas torres Héctor Claro Pérez (75) nativo de Camagüey, Cuba, cuenta que llegó al barrio en 2003. Señala los condominios de lujo al cruzar la calle y la nueva zona comercial con almacenes de franquicia. “Allá había un parqueadero, allá unas tienditas de barrio, más allá un lote vacío, pero todo cambió los últimos diez años”, narra el jubilado, amante del ajedrez.

Un residente transitorio del barrio en la década de los Ochenta fue el estudiante de derecho y futuro presidente de los Estados Unidos Barack Obama, quien rentó un apartamento en la calle 109 entre Columbus y Amsterdam, mientras estudiaba en Columbia University.

Muchos jóvenes van de paso por Manhattan Valley. Uno de los hostales para jóvenes más grande de Estados Unidos se encuentra en la esquina de la avenida Amsterdam y la calle 103. Se trata deAmerican Youth Hostels, que antes era albergue para mujeres sin techo. Tiene capacidad para 672 viajeros.

El dominicano Miguel Heredia (43) administrador del almacén de bicicletas Innovation Bike Shop, en la calle 106 con Columbus, describe el tejido racial del barrio como una mezcla proporcionada de blancos, hispanos y afroamericanos.

Nuestros Barrios - Manhattan Valley. Foto Credito: Mariela Lombard / El Diario.
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“Lo que más me gusta es que ha estado creciendo, se ha limpiado de crimen y han sobrevivido muchos negocios y abierto otros. La Policía ha hecho un buen trabajo”. Agrega que su negocio ha prosperado con los nuevos residentes que se preocupan por mantener en forma, aunque ahora baja la actividad por los meses fríos. “Los delivery boys nos mantienen con las puertas abiertas”.

Familia que lee unida, permanece unida

Oriundo de Buenos Aires – Abogado especializado en acciones

El abogado argentino Gustavo Bruckner (47) habla amablemente con El Diario mientras sale de la biblioteca pública con su hijo mayor Noah Medjuck Bruckner. El bonaerense comenta que vino de ‘bebé’ con sus padres y ahora tiene cuatro hijos con su esposa canadiense. Con veinte años en el vecindario ha visto los cambios, pero le gusta el presente. Responde mientras carga los muchos libros que acaba de tomar en préstamo para él y sus hijos.

¿Qué tanto viene con tus hijos a la biblioteca?

Casi todos los sábados. Lástima que la biblioteca no está abierta los domingos porque también vendríamos.

¿Cómo coexisten los distintos grupos sociales en el barrio?

En la escuela y en la biblioteca todos se mezclan. Mis chicos juegan con los otros chicos que se encuentran en los parques. Yo no sé cuánto ganan sus padres ni ellos saben cuánto yo ni dónde vivimos, pero en general hay armonía y respeto.

¿Qué es lo que más le gusta del vecindario?

La creciente área comercial, las escuelas, la cultura, los museos.

¿Qué cambios ha visto buenos los últimos veinte años?

Han crecido los negocios. Mejoró todo, los parques mejoraron, hay más juegos infantiles en el Central Park.

¿Qué otra cosa es buena de este barrio?

Uno puede caminar y se da cuente de la gran variedad de restaurantes indios, chinos, latinos y franceses y de todas partes del mundo se consiguen en esta zona.

¿Después de tanto años fuera, qué siente usted por Argentina?

No mucho, pero la extraño. Echo de menos la cultura y los paisajes pero acá se ve la comida, las empanadas, el dulce de leche. También hay expatriados. Veo el fútbol en ocasiones especiales. Vivo acá, mis hijos son de acá, entonces uno va perdiendo contacto. Es difícil y costoso viajar con toda la familia.

Nuestros Barrios - Manhattan Valley. Foto Credito: Mariela Lombard / El Diario.

Recorriendo el vecindario

Estación de Policía. Cuartel 24

51 W 100th St.

(212) 678-1811

Oficina de correo

US Post Office

215 W 104th St.

(212) 662-0355

Biblioteca Pública

150 W 100th St.

(212) 222-8030

Departamento de Bomberos

Engine 76 – Ladder 22

145 W. 100th St.

(718) 999-2000

fuente.eldiario.com

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