Te perdono” dice familiar de víctima a asesino de Charleston

Washington.– El joven blanco detenido por el tiroteo en una iglesia de la comunidad negra de Charleston que causó nueve muertos fue acusado este viernes de asesinato, lo que puede acarrearle la pena de muerte, tras confesar la autoría del crimen que aparentemente cometió para iniciar una “guerra racial”.

La Policía de Charleston (Carolina del Sur) anunció que Dylann Roof, de 21 años, está acusado de nueve cargos de asesinato y otro de posesión de arma de fuego para cometer un crimen violento. Asimismo, el Departamento de Justicia anunció el viernes que considerarán también acusarlo de cargos por terrorismo.

Detenido horas después del tiroteo en el vecino estado de Carolina del Norte, el joven confeso que disparo a un grupo de personas          que participaban en una lectura de textos sagrados en la Iglesia Africana Metodista Episcopal (AME) de Charleston.

En la audiencia de lectura de cargos a través de una videoconferencia, el juez fijó para el 23 de octubre la próxima vista y el acusado respondió a las preguntas sobre su edad, dirección y situación laboral, sin hacer más declaraciones.

El juez estableció una fianza de 1 millón de dólares para Roof por el cargo relacionado con la posesión de arma de fuego, pero se la negó por los de asesinato, y permitió hablar a familiares de las víctimas del tiroteo presentes en la sala.

“Aunque mi abuelo y las otras víctimas murieron en las manos del odio…el que todos estén pidiendo por tu alma es prueba de que ellos vivían en el amor”, le dijo Alana Simmons, nieta del reverendo Daniel Simmons, una de las víctimas. “El odio no ganará”.

Anthony Thompson, esposo de Myra Thompson, de 59 años de edad, quien murió en el ataque dijo “solo quiero que él sepa… te perdono, mi familia te perdona”, dijo

“Quisiéramos que ésta sea una oportunidad para que te arrepientas. Arrepiéntete. Confiésate. Da tu vida a quien más le importa: Cristo. Para que él pueda cambiarla”, dijo Anthony.

Una hija no identificada de la víctima Ethel Lance expresó: “Él tomó algo muy preciado para mí. Nunca volveré a hablar con ella. Nunca la volveré a tener. Pero te perdono. Tú me lastimaste. Tú lastimaste a mucha gente. Que Dios te perdone”. A Lance le sobreviven cinco hijos, según su obituario.

“Que Dios tenga piedad de tí…Cada fibra de mi cuerpo me duele, y nunca seré la misma”, le dijo la madre de Tywanza Sanders, una joven de 26 años, otra de las víctimas.

 

Seis mujeres y tres hombres, entre ellos el pastor de la iglesia y senador estatal Clementa Pinckney, murieron en el tiroteo y, según el relato de uno de los tres supervivientes, Roofjustificó su acción diciendo que los afroamericanos se están “apoderando” de EEUU.

Fuentes cercanas a la investigación indicaron a la cadena NBC que Roof explicó a la Policía que estuvo “a punto” de no disparar porque los feligreses, con quienes estuvo rezando durante una hora antes del tiroteo, fueron “muy amables” con él.

Sin embargo, finalmente el joven decidio que tenia que seguir adelante con su mision, según esas fuentes.

Otros medios como la cadena CNN afirman que, al confesar el ataque, Roof explicó que su objetivo era incitar nuevas confrontaciones raciales en el país.

Los testimonios de familiares, amigos y conocidos pintan a Roof, con varios arrestos a sus espaldas por delitos menores, como un joven tímido, solitario, antisocial en los últimos tiempos y de carácter racista.

Los investigadores están tratando de establecer si tenía algún tipo de conexión con los grupos de supremacistas blancos de Carolina del Sur, en cuya Legislatura ondea todavía la bandera de la Confederación estadounidense, símbolo de los estados del sur que defendían la esclavitud en la Guerra de Secesión contra los del norte.

Esta imagen de Roof fue publicada en las redes sociales.

El jefe de la Policía de Charleston, Greg Mullen, aseguró estar convencido de que fue un “crimen de odio” y el Departamento de Justicia ha abierto una investigación para determinar si, efectivamente, la masacre tuvo motivos raciales.

La gobernadora de Carolina del Sur, la republicana Nikki Haley, también sostuvo hoy que, “sin duda”, fue un “crimen de odio”.

“Queremos absolutamente la pena de muerte (para Roof). Este es el peor odio que he visto y el país ha visto en mucho tiempo“, subrayó Haley en una entrevista con la cadena NBC.

Carolina del Sur es uno de los estados de EEUU que permite la pena de muerte y la última ejecución allí se llevó a cabo en 2011.

A raíz de esta masacre, el presidente, Barack Obama, volvió a hablar este jueves de la necesidad de enfrentarse al problema de la violencia causada por las armas de fuego.

Obama ha reconocido que una de las mayores frustraciones de su mandato ha sido el fracaso de sus esfuerzos para lograr un mayor control de la venta y posesión de armas en el país.

fuente:laopinion.com

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